jueves, 4 de octubre de 2007

desde sus origenes



LOS ELEMENTOS VEGETALES Y SU INTEGRACIÓN AL ECOSISTEMA URBANO.
Coro Millares

Desde sus orígenes más remotos, el hombre ha sido una importante pieza del complejo sistema ecológico natural. Junto al resto de la fauna y flora, su existencia ha dependido de su interacción con el medio abiótico bajo el gobierno de las leyes de la naturaleza. Desde entonces, y desde las primeras asociaciones humanas en núcleos de población, el hombre ha vivido en equilibrio relativamente estable con los factores naturales de los que dependía totalmente para subsistir. La progresiva complejidad de las ciudades, debida en gran parte al aumento demográfico, el vertiginoso desarrollo tecnológico, y los cambios en los hábitos sociales provocan una desnaturalización del sistema desapareciendo los rasgos propios del ecosistema original para dar paso a otra entidad en la que fauna y flora se empobrecen o desaparecen para dar paso a un sistema inerte e insostenible. Sin embargo el hombre necesita de la naturaleza, mantener el contacto mental y físico con sus raíces, para que el nuevo sistema social no se desmorone como un castillo de arena. Así surgieron los movimientos higienistas que a finales del siglo XVIII y sobre todo en el XIX mejoraron las condiciones de vida en las ciudades tras la revolución industrial, y así están apareciendo hoy en día algunas iniciativas que permiten recuperar la relación perdida con la naturaleza y el entorno agrícola como son los huertos vecinales, los parques agrícolas de carácter didáctico, etc.

El siglo XXI es un momento crucial donde el rápido crecimiento urbano frecuentemente ignora o menosprecia la importancia que la introducción del verde en la ciudad supone para la población: cada vez hay más cantidad pero menos calidad y ello es debido al desconocimiento de los factores que afectan a la planta y a un inadecuado planteamiento proyectual en el que la planta ocupa el último puesto del orden de prioridades. La ciudad es un medio hostil para el desarrollo de las plantas, puesto que a los propios condicionantes naturales se unen otros adicionales que pueden afectar de forma decisiva el aspecto y la viabilidad de las plantaciones. Las plantas son seres vivos y como tales necesitan de unas mínimas condiciones para desarrollarse, y es por ello que no se les presta más atención de la necesaria. Sin embargo, la concepción de nuevos planteamientos de diseño que partan del conocimiento profundo de las necesidades y condicionantes que afectan a las plantas en el entorno urbano permitiría optimizar las relaciones dentro de ese ecosistema que es la ciudad con una sustancial mejora estética y funcional de su componente vegetal.


viernes, 17 de agosto de 2007

e l p a r q u e u r b a n o
en el concepto de parque urbano, donde el agua es un elemento fundamental, unificador en los flujos de esparcimiento, y a una escala humana fija limites en su entorno, buscamos el movimiento, en el espejo y la concentracion de plantas acuaticas a modo de islas; que nos da la sensacion de unidad y calma, somos seres de agua y tierra, y buscamos el bienestar y la belleza, para habitarse en la ciudad desde los espacios intermedios, como vias conectoras entre flujos urbanos.

miércoles, 7 de marzo de 2007

jardines acuáticos

A lo largo de la historia ha habido diversas maneras de introducir el agua en el diseño de jardines. En el mítico jardín árabe, donde la escasez de agua se tradujo en composiciones sofisticadas, destaca la sutileza con que está tratado el preciado líquido. En el renacimiento italiano, el agua era un elemento abundante que, unido a la topografía accidentada, se tradujo en elementos dinámicos como cascadas, fuentes o estanques que contribuían a crear puntos focales. Durante el barroco francés se intentó reproducir estos efectos dinámicos, pero en un paisaje totalmente llano, situación que condujo al desarrollo de tecnologías y sistemas hidráulicos aplicados al diseño de jardines. Por el contrario, el modelo de jardín romántico inglés reprodujo formas naturalistas para incorporarlas al diseño de jardines. En la actualidad, destaca la búsqueda de una conquista del paisaje por parte del público. Las fuentes, los senderos de agua y los estanques continúan teniendo un carácter escultórico y decorativo, pero ahora los disfruta toda lapoblación.

martes, 6 de marzo de 2007

agua para la vida
En la naturaleza el agua es indispensable, tanto para la vida vegetal como animal. Su presencia, y a veces su evocación, sugiere todo un mundo de plantas y animales que constituyen la vida en el agua y fuera de ella